Murió el Barrabrava baleado

Finalmente y como era de esperar por los diagnósticos médicos, falleció uno de los cabecillas de una de las facciones de la hinchada de River.

Ante este hecho sólo tengo para decir 5 palabras:

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Chicago, la otra mirada

Finalmente se confirmó la sanción al Club Atlético Nueva Chicago, la misma consiste en una multa de 4500 entradas y la quita de 20 puntos, a esto se le suma el pedido de 20 fechas de clausura al estadio impuesto por el Ministerio del Interior.

Si bien no es el primer hecho violento en nuestro fútbol, sí lo es la medida, que de manera ejemplificadora busca poner un freno a los agitados ánimos de los impresentables que se dicen “hinchas”.

Creo que está bien que esto suceda, si bien no creo que sea la solución mágica, puede ayudar un poco a parar la escalada de violencia, pero obviamente se deberá acompañar con otras medidas más profundas.

Rescaté unos párrafos de la página oficial del club de Mataderos, las cuales reflejo aquí Sigue leyendo

Un parche más, y van…

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Finalmente salió la sanción que todo el mundo esperaba, 20 fechas de suspensión al Estadio de Nueva Chicago, tras los incidentes producidos en el íltimo enfrentamiento ante Tigre por la reválida del Torneo Clausura en Sigue leyendo

Crónicas de muertes anunciadas

 Ya no es noticia lamentablemente, que el hecho deportivo, quede empañado o simplemente sea la noticia más pequeña, a nadie sorprende el manto de violencia que cubre a nuestro fútbol, sea cual fuere la categoría. Sigue leyendo

¿Esto es una sancion?

El ministro de Seguridad de la Provincia de Buenos Aires, León Arslanián, anticipó que Gimnasia y Esgrima La Plata podría ser condenado a jugar sus próximos partidos sin público, por los incidentes generados a la finalización del clásico del pasado domingo ante Estudiantes de La Plata.

Arslanián se reunirá en las próximas horas con el gobernador Felipe Solá, donde se terminará de definir la posible sanción contra Gimnasia por los incidentes en el partido que el equipo que ahora conduce el colombiano Francisco Maturana cayó por 2 a 1 ante los dirigidos por Diego Simeone.

“Hinchada que agrede a la policía o que genera inconvenientes graves, no se presta servicio y no podrá ingresar el público, tal como se hizo con Deportivo Morón”, comentó el ministro en declaraciones a Radio Uno.

La medida podría extenderse por las cuatro próximas fechas en que Gimnasia actúe como local por el torneo Clausura.

BASTA DE VIOLENCIA

De chico, creo que cuando tenía apenas cinco años, y sin que nadie en mi familia me impulsara, nació mi amor profundo por el fútbol.
De hecho mi padre nunca fue futbolero, y por eso hasta el día de hoy se pregunta y me pregunta el porqué de mi fanatismo por el fútbol en particular y por el deporte en general.
Eran tiempos de TV en blanco y negro y de esas radios de onda corta con las que podía sintonizar radios de Buenos Aires en las que transmitían los partidos de Boca, mi club, algo también inexplicable, no se porque soy hincha de Boca, pero eso es un tema aparte.
Como las transmisiones televisivas no eran lo que son en la actualidad, mi partenaire fue la radio, ella me transportaba a un mundo imaginario que solo conocía a través de imágenes difusas de TV.
Siempre le pedí a mi viejo que me llevara a la cancha, y su respuesta era la misma: “sos muy chico, es muy peligroso”, nunca pude entender esas palabras, y sentía una especie de rechazo hacia él cuando me negaba lo que más quería en el mundo.
Cuando tenía 11 años, y luego de una insistente lucha, accedió a acompañarme, no recuerdo el partido, lo que sí, fue mi admiración, el ver el césped verde, y no en gris como en la tele, los gritos de las hinchadas, y todo el clima de un partido.
Así siguió mi pre-adolescencia, yendo a la cancha con mi padre, pero sólo a los partidos que él consideraba de “bajo riesgo”, salvo a los de Boca Juniors, a los que gracias a Dios (y por lo que le estaré eternamente agradeciado) me llevaba. Cabe aclarar que vivo en el interior y que mi equipo venía sólo una vez al año a jugar con los equipos de mi ciudad.
Con él viví mi primera experiencia de violencia en un estadio, revuelta en la popular (nosotros íbamos a platea), la policía reprime con gases lacrimógenos, que se expandieron a todo el estadio, mis ojos lloraban sin cesar, mi padre me dijo que me cubriera el rostro con mi camiseta, pero era en vano, al mismo tiempo que veía cómo incendiaban los papelitos que estaban en las ya casi desiertas populares, al preguntarle el porqué de eso me respondió que el fuego hace como de antídoto para el efecto gas. Para colmo los revoltosos saltaron a donde estábamos nosotros, y varios de ellos se ubicaron alrededor sin dejar de insultar a la policía y a todo lo que les parecía mal.
Aclaro que el partido jamás se paró siquiera un segundo, que nadie en la platea insinuó decir algo ante la presencia de estos inadaptados y de sus faltas de respeto hacia todos los que allí estábamos.
Con el tiempo, y siendo ya más grande, empecé a ir solo a la cancha, acompañado de amigos, y también estuve en muchos alborotos en la popular (estimado lector, no crea que era yo el que iniciaba los disturbios, sino que me veía obligado a correr por ser involuntario actor de una escena de terror), pero mi amor por el deporte más hermoso nunca decayó.
Todo era normal, saludos a la vieja los domingos a la tarde y las recomendaciones de rigor, llegada luego del partido y las oraciones de agradecimiento de la mama a la virgen por devolverme sano y salvo.
Ya adulto, y con un poco más de “responsabilidad”, volví a la platea, y eligiendo los partidos, alejándome un poco de los que consideraba “peligrosos”.
Ahora, tengo un hijo de 5 años, y vaya paradoja de la vida me pide, cada vez que ve un partido por TV que lo lleve a la cancha, y mi respuesta es la que me daba mi viejo hace ya 20 años: “es peligroso, y sos muy chico todavía”.
Lo que nunca me había puesto a pensar, es en las vueltas de la vida, y de lo viciado que está nuestro querido fútbol, de cómo unos pocos pueden arruinarle la fiesta a la mayoría.
En este país las cosas no ocurren por casualidad, no hay medidas drásticas que corten por lo sano con la violencia, en este caso del fútbol, se teme a la sanción deportiva, alegando que los partidos no se ganan en los escritorios, mentira!!!!, nunca se ganaron fuera de la cancha y tampoco se sancionó a nigún club con quita de puntos, sólo con AMONESTACIONES o clausura temporaria de su estadio, se instalaron cámaras de seguridad, pero todo sigue igual.
Se pregona en que hay que educar, y sin duda que sin educación nunca se cambiarán estos enfermizos comportamientos, pero hasta que mi hijo y toda su generación pise un estadio falta tiempo, y ¿qué hacemos con los imbéciles de hoy?, como meterlos presos no se puede, o mejor dicho NO SE QUIERE, por lo menos saquemos puntos al club de dónde vino el conflicto, también si se producen aprietes a los jugadores como pasó en River o San Lorenzo, si son sus dirigentes en primer lugar los que les franquean el acceso a donde cualquier mortal no puede llegar.
Y no me vengan con que son socios y que tienen derecho a pisar “su” club. BASTA DE HIPOCRESIA Y DIRIGENTES CORRUPTOS por favor!!!.
No hagan que se pierda la pasión, los que ya la tenemos nunca la abandonaremos, pero mi temor es que los que no la tienen, y les gustaría tener, jamás la sientan, y jamás pisen un estadio.
Porque en mi caso nadie me inculcó la pasión como dije más arriba, pero tampoco me dijeron que buscara otro deporte, algo que tengo mucho miedo de decirle yo a mi hijo

CIERRAN UN HOSPITAL POR UN PARTIDO

La visita este próximo martes del Juventus Turín al Crotone, en partido de la tercera jornada de la Segunda división italiana de fútbol, ha motivado el cierre anticipado de las horas de visita de un hospital de dicha localidad, para evitar la entrada de aficionados que puedan seguir el partido desde sus ventanas.

De ahí, que para evitar la entrada masiva de aficionados al hospital aprovechándose del horario de visitas a los enfermos,la dirección del centro haya decidido acortar dicha franja. Además, se efectuarán diversos controles para evitar la presencia de infiltrados desde primeras horas.

La dirección del hospital teme que esa legión de aficionados “infiltrados” perturben la atención nocturna a los enfermos. Vía 20 minutos.

Un clásico en la Argentina es la cancha de Ferrocarril Oeste, donde desde los edificios colindantes al estadio, la gente sale a los balcones para ver los partidos.
Dada la realidad actual del equipo verde de la Capital Federal, se han oído voces en los pasillos pidiendo se clausuren las entradas a los edificios vecinos, ya que hay más gente en éstos que en las gradas del estadio.